viernes 14 de mayo de 2010
Abengoa Brasil se movilizó para ayudar a las víctimas del peor temporal de la historia de Rio de Janeiro.
La jubilada Maria Luíza Rodrigues, de 65 años, dedica parte de su tiempo como voluntaria realizando trabajos de servicio social en colaboración con la iglesia Comunidad Internacional de la Zona Sur.
Cuando Rio de Janeiro fue golpeado en el mes de marzo por el peor temporal de los últimos 44 años, provocando inundaciones y deslizamientos y muertes, ella supo que iba a tener mucho que hacer para ayudar a los damnificados y familias que perdieron todo por causa de las lluvias. Lo que doña Maria Luiza no imaginaba era que dentro de las victimas se encontraban parientes suyos, que vivían en la calle Francisco Góis Bastos, en Jardim Republica en São Gonzalo, uno de los barrios mas perjudicados por el desastre. Su hermana, sobrino y primos tuvieron que abandonar su casa invadida por el agua en mitad de la noche, al igual que la mayoría de los vecinos de esta comunidad.
Liderando uno de los grupos que se movilizaron para recaudar donativos, ella recibió el apoyo de los funcionarios de Abengoa Brasil, que en un movimiento de solidaridad donaron ropas, sabanas y edredones, colchones, garrafas de agua, alimentos no perecederos y productos de higiene personal y de limpieza.
"Nosotros creemos que es un privilegio ser un instrumento en la mano de Dios para ayudar y esto sucedió a través de la ayuda de cada persona que colaboró en este momento tan difícil para apoyar a las familias que perdieron todo. En nombre de las victimas y de nuestro equipo de voluntarios quiero agradecer el trabajo solidario que realizaron los empleados de Abengoa Brasil", dice Maria Luíza.